top of page

☦️Semana 3 Posterior a Pentecostés/ Tono 2 

20 jun
4 min de lectura

EPÍSTOLA:

Rm 5:1-10

EVANGELIO:

Mt 6:22-33

COLOR LITÚRGICO: 

Dorado

 

El Santo Evangelio para este domingo nos trae dos mensajes muy interesantes:


Modo de ver: «La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo es simple (puro), todo tu cuerpo estará iluminado; pero si tu ojo es malo, todo tu cuerpo estará a oscuras.»: Entonces, nos dice el Señor, que el criterio de un estado sano es la condición de nuestro ojo: malo o puro. Los judíos, por ejemplo, mientras estaban viendo la benevolencia de los milagros del Señor, lejos de admirar su misericordia, condenaron que hubiera roto con la «ley del Sábado». Su «mal ojo» no les permitía observar la bondad. «El amor no toma en cuenta el mal […] todo lo excusa», dice san Pablo (1Cor 13: 7).


¿Cómo adquirir el ojo «simple»? y ¿por qué se ha contaminado nuestra visión?


La literatura ascética nos habla de las «pasiones» que son tendencias y motivos ocultos en el corazón, que adquirimos y desarrollamos por ambiente, herencia y todo lo que nos rodea día a día: rencor, calumnia, celo, egoísmo y muchos más forman las pasiones que contaminan nuestro modo de ver, y empezamos a complicarnos la vida y considerarla difícil e imposible, y al hermano como «mi infierno» (Jean Paul Sartre). Estas pasiones nos deslumbran e impiden ver la realidad aun en sus detalles más evidentes.


El primer escalón para una vista «simple y pura» es la lógica. Es ilógico que la culpa pertenezca siempre y en todo a los demás. El examen sincero bajo la luz de la razón es capaz de proporcionarme una visión crítica y audaz que me permita conocer cuándo la responsabilidad cae sobre mis hombros y cuándo sobre los del hermano. La vigilancia prudente de los movimientos del alma ante hechos determinados activa el papel de la conciencia para discernir la realidad objetiva.


El segundo escalón, el más esencial, para obtener un ojo «puro» es el amor que «no toma en cuenta el mal» y «todo lo excusa». ¿Acaso el hombre bondadoso y espiritual es ciego para que no vea la maldad?» En realidad, éste es el más apto para advertir la mínima presencia de las pasiones. Ve la maldad pero no la considera; es decir, la ofensa del hermano no anula al hermano. No ve en el pecado del prójimo un alma condenada sino una posibilidad futura de arrepentimiento y de conciliación, tal como una madre que, si bien no está ciega a los errores y a las ofensas de su hijo, sigue amándolo, sirviéndolo y «viéndolo» como la criatura más bella: es el ojo simple y puro. Cuando presentaron a Jesús a una mujer adúltera esperando su permiso para apedrearla, Él vio en ella un alma digna, no de condenación, sino de atención: «Tampoco yo te condeno...» (Jn 8:11).


¿Cómo adquirir un ojo tal? ¿Acaso es posible lograrlo en una sociedad llena de competencia y de búsqueda de autorrealización? El paciente busca al oculista para que le recete unos lentes, y el cristiano busca la Iglesia, que le receta la palabra de Dios; la coloca siempre ante sus ojos cual lentes que purifican su vista; de aquí en adelante, cada vez más, obtendrá el «pensamiento de Cristo» (1Cor 2:16); y el prójimo ya no volverá más a ser visto como «mi infierno» sino como mi compañero en el camino de la Luz.


2. “Busquen primero su Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura”: ¿Qué es mejor: servir a Dios o servir al dinero? Algunos responderán: “A los dos”. Pero Jesús nos dice que simplemente no es posible servir bien a dos señores en guerra y tan opuestos a la vez entre sí. Si lo intentamos, nos frustraremos y perderemos el tiempo. “No pueden servir a Dios y al dinero”. El ansia del dinero (el servirlo) es egoísmo, y suele llevar consigo la explotación y la injusticia. Pero Dios es amor. Son dos cosas contrapuestas. Para muchos el dinero (y la corrupción) es el único guía de sus vidas: como para un marinero es la estrella polar y sus instrumentos de navegación. El problema no está en tener dinero, sino en ser esclavo de él, en convertirlo en nuestra prioridad más importante, en que enrede sus tentáculos alrededor de nuestros corazones y va ya ahogando nuestra relación con Dios y la ayuda a los más necesitados.  


Jesús nos recomienda: “No anden preocupados por su vida, qué comerán, ni por su cuerpo, con qué se vestirán. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?  Jesús parece adelantarse a nuestro tiempo y darnos buenos consejos citadinos. Y nos recomienda la paz, la serenidad, el saber descansar, el olvidarnos de los negocios el fin de semana y dedicarlo en cambio al descanso, a la familia y a Dios. Parece recomendarnos que digamos con frecuencia: “Se hace lo que se puede”. Jesús nos pide que no nos dejemos distraer por preocupaciones.¿Cómo argumenta Jesús para que no nos preocupemos? Jesús nos dice: Dios provee a la golondrina que trabaja, pero que no se preocupa. Las aves “no siembran, ni siegan, ni guardan en graneros”. Construyen nidos, buscan comida, y cuidan a sus pequeños. “Asimismo, ¿quién de ustedes podrá, acongojándose, añadir un rato más a su vida?”   


El Padre, que ha demostrado su generosidad a lo largo de toda la creación, sabe de nuestras necesidades – y, si primero buscamos el reino de Dios y justicia, “todas estas cosas les serán añadidas” (v. 33). “Así que, no se acongojen por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta a cada día su afán”.  Los problemas de hoy bastan para hoy. ¡Ya es bastante tener que preocuparse por los problemas de hoy; no añadan los de mañana antes de que lleguen! No sucumban a la ansiedad del futuro. El Padre que proveyó para nosotros ayer también proveerá para nosotros mañana.

 

 

 

Santoral

Domingo 3 Post-Pentecostés/ TONO 2

      

Domingo 21: 

San Esfrén, Patriarca de Antioquía (545)

(Rm 5:1-10/Mt 6:22-33)


Semana 4 Post-Pentecostés/Tono 2

Lunes 22: 

San Cirilo Ob-Alejandria (444)/ Icono San Andrés Rublev

(Rm 9:18-33/Mt 11:2-15)


Martes 23: 

Timoteo Ob-Prusia Mártir/ Alejandro y Antonina Mártires

(Rm 10:11-11:2/Mt 11:16-20)


Miércoles 24: 

Ap. Bartolome y Bernabe

(Hch 11:19-26,29-30/Lc 10:16-21)

(Rm 11:2-12/Mt 11:20-26)


Jueves 25: 

Onofre el Gr Anacoreta/ Pedro del monte athos Mj. (734)

(Rm 11:13-24/Mt 11:27-30)


Viernes 26: 

Día de Intronización de Nuestro Archieparca SERAFIN 

(Rm 11:25-36/Mt 12:1-8)


Sábado 27: 

Eliseo Profeta, (IX a.C)/ Metodio Ob-Constantinopla (847).

(Rm 6:11-17/Mt 8:14-23)

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page