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🍇 Los viñadores malvados

29 ago
6 min de lectura

Actualizado: 30 ago

Los viñadores malvados
Boletín ortodoxo Nro. 914/ Año XIX-13

Domingo 13 Posterior a Pentecostés/ TONO 4

EPÍSTOLA:

1Corintios 16:13-24

EVANGELIO:

Mateo 21:33-42

COLOR LITÚRGICO:

Dorado


Dios viene a visitar su viña a ver cómo crece,

viene a deleitarse con sus frutos

 

¿Qué cuenta Jesús en la parábola del día de hoy?

Los viñadores malvados es una parábola importante, pues sólo ella está en los tres Sinópticos junto con la parábola del Sembrador (13:-23) y la de la Semilla de Mostaza (13:31-32). También se halla en el Antiguo Testamento (Is 5, 1-7).


            La parábola habla de una viña recién plantada, que el dueño encargó a un grupo de trabajadores. Al principio no da mucha uva, pero el dueño debe estar pendiente de colectar su cosecha puntualmente y de hacerse presente en la viña por sí o por sus representantes, porque la ley judía permite a la gente apoderarse y “establecer la propiedad de una viña, si pueden demostrar que han tenido posesión de ella durante tres años sin que nadie más la reclame”.


Por eso el dueño de la viña manda a sus criados a nombre suyo a hacer acto de presencia y a recolectar el fruto; pero los labradores los apalean y matan, pues quieren quedarse con la viña. Por fin, el dueño manda a su propio hijo, pensando que los labradores lo respetarán. Pero ellos ven la muerte del hijo como su gran oportunidad para quedarse con la viña. Echan fuera al hijo antes de matarlo. Si lo hubieran matado dentro de la viña, la tierra se habría hecho impura, y peligraría la venta del producto. ¿Qué hará el dueño con estos trabajadores?, pregunta Jesús a los sumos sacerdotes. Estos responden: “Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a sus tiempos.”


¿Qué simboliza esta parábola?

  El dueño de la viña es Dios, los empleados somos nosotros, el pueblo de Israel y sus líderes religiosos, los profetas; el hijo es Jesús, los otros empleados podrían representar la iglesia.

Dios envió a su pueblo profetas y a su mismo Hijo Jesús para recoger los frutos de la viña: una vida recta, buenas obras, justicia y fidelidad, amor y compasión, generosidad y perdón. Envió a Jesús, como Mesías e Hijo de Dios, Jesús tiene un papel único y decisivo. Pero los israelitas los maltrataron y mataron. El asesinato del Hijo fuera de la viña corresponde a la muerte de Jesús sobre el Gólgota, fuera de Jerusalén (27:33). “Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta” (Heb 13:12).


En la historia de Jesús, el resultado no es la destrucción de la viña, sino su transferencia a otros labradores, que le paguen el fruto a sus tiempos (v. 41). La misión del cuidado del pueblo de Dios se pasa a los Apóstoles y discípulos del Señor. Y de Jesús se dice: “La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo”. La piedra rechazada – el Cristo crucificado — se convierte en la piedra principal del nuevo edificio de Dios. Y la Iglesia es su instrumento visible, sucesora de los Apóstoles.

 

¿Qué enseñanzas sacamos de esta parábola?

            La parábola nos enseña muchas cosas sobre Dios y cómo se relaciona Él con nosotros.


1- En primer lugar, vemos la previsión, la providencia y la generosidad de Dios: “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda”. 

Antes de que Dios te confíe una misión, te hace provisión de todo lo que necesites para llevar adelante tal responsabilidad. Nos lo pone a nuestro alcance sin merecerlo. Esto es lo que significa que lo tenemos ‘por la gracia de Dios’. La misma vida es un privilegio. Debemos hacer que ella produzca buenos frutos, que presentaremos a Dios en el día de la cosecha.


2- “La arrendó a unos labradores y se marchó de viaje”. Esto muestra la confianza que Dios tiene en nosotros. Él confía en que hagamos lo correcto. Pero, por desgracia, muchos de nosotros no lo hacemos.


3- También nos da Dios la libertad para usar o abusar de nuestros privilegios. Esta parábola de los empleados malvados trata de los abusos de la libertad.


4- Pero todo esto supone por parte nuestra un sentido de responsabilidad. Nos hacemos responsables del uso que hagamos de estos privilegios.


5- La parábola ilustra la paciencia que Dios tiene con nosotros. Dios nos envía mensajero tras mensajero para que le rindamos cuenta de lo que le hemos echo, para que acabemos con nuestra rebeldía y hagamos lo correcto. Pero no hacemos caso. Y Él nos envía a su propio Hijo, pero nosotros acabamos con él. El robo y la codicia lleva a los mayores crímenes.

 

¿Qué hacer para dominar nuestras preocupaciones?

            Todos tenemos dentro un caracol que nos quita el sueño, nos da stress, nos roba la paz, nos produce úlceras, que nos impide saludar a los hijos, que nos pone tristes, que nos devora y ahoga: falta de buen empleo, enfermedad… y San Pablo nos dice (Fil 4, 6-9): “No se inquieten por cosa alguna; antes bien, en toda ocasión presenten a Dios sus peticiones, mediante la oración y la súplica, acompañadas de la acción de gracias”

 

🕯️ Vida de los Santos:

El Venerable Alipy de las Cuevas de Kiev


El Venerable Alipy de las Cuevas de Kiev y Los viñadores malvados

            Fue uno de los primeros iconógrafos de la antigua Rus de Kiev, discípulo de San Nikon (+1088) y Desde su juventud vivió en el Monasterio de las Cuevas, donde aprendió la santa labor de la iconografía de maestros griegos enviados desde Constantinopla. Para él, pintar un icono era una forma de oración, un acto de obediencia y pureza interior. Nunca trabajaba por dinero y no era ocioso: restauraba los iconos dañados sin cobrar y distribuía cualquier donación entre los pobres, los materiales y lo mínimo para su propia subsistencia. Su vida era sencilla, silenciosa y profundamente dedicada a Dios. Fue ordenado hieromonje y jamás descuidó los oficios divinos, aun cuando trabajaba sin descanso en la pintura de iconos.

 

            El Señor glorificó su humildad con la intercesión de numerosos milagros. Se cuenta que un leproso fue sanado cuando Alipy ungió sus heridas con las mismas pinturas que usaba para los iconos. Un hombre de la ciudad, tras construir una iglesia, encargó a dos monjes que pintaran iconos para ella entregándoles dinero; los mojes no le dijeron nada del dinero a San Alipy, después de una larga espera, el hombre de Kiev se quejó con San Nikón sobre el santo, y fue solo para descubrir que este no había oído nada del encargo. Cuando se entregaron los tableros proporcionados por el cliente, se descubrió que ya tenían hermosos iconos pintados y unos años después la iglesia construida para ellos se incendió, pero los iconos pintados por Alipy permanecieron intactos.

 

            En varias ocasiones los ángeles lo acompañaban y le ayudaban a completar los iconos que él no había podido terminar, el monasterio donde el santo residía sucedió un milagro: un icono de la Madre de Dios se plasmó milagrosamente en una pared del santuario mientras los maestros griegos decoraban la iglesia. Otros caso pasó cuando el santo agonizaba en su lecho, un ángel pintó un icono de la Dormición antes de entregar su alma, Alipy murió en 1114 y fue sepultado en las Cuevas Cercanas, donde su memoria continúa viva.


            Su gran enseñanza es que la verdadera belleza nace de la humildad, la obediencia y la pureza del corazón. El icono no es un adorno, sino una ventana al Reino, una oración hecha color. Su vida muestra que el servicio a Dios debe ser gratuito, que los dones espirituales no se negocian y que la santidad florece en quienes trabajan sin buscar reconocimiento. El mensaje que nos deja es claro: "Cuando el corazón se entrega a Cristo con sencillez, incluso en las obras más pequeñas se convierten en luz para el mundo".

 

Santoral

Domingo 13 Post-Pentecostés/ TONO 4

Domingo 30: 

Alipy de Pechersk - iconografos de Kiev (1114)

(1 Cor 16: 13-24/Mt 21: 33-42)


Semana 14 Post-Pentecostés/Tono 4

Lunes 31: 

Icono de la Virgen Reina de todos (Пантанасса) 

(2Cor 12:10-19/Mc 4:10-23)


SEPTIEMBRE

Martes 1: 

Los mártires Timothy, Agapius y Thekla (alrededor de 304)

(2Cor 12:20-13:2/Mc 4:24-34)


Miércoles 2: 

Profeta Samuel (1010 a.C)

(2Cor 13:3-13/Mc 4:35-41)


Jueves 3: 

Tadeo Ap-70/ Basa de Edesa e hijos Mrs-305

(Gal 1:1-10,20-2:5/Mc 5:1-20)


Viernes 4: 

Agatonico -Compañeros Mrs-IV

(Gal 2:6-10/Mc 5:22-24,35-6:1)


Sábado 5: 

Hieromártir Ireneo, obispo de Lyon (202)

Apódosis Dormición 

(1Cor 4:1-5/Mt 23:1-12)

 
 
 

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