💒 El Banquete de bodas 🥻

Boletín ortodoxo Nro. 916/ Año XIX-15
Domingo 14 Posterior a Pentecostés/ TONO 5
EPÍSTOLA:
2 Corintios 1:21-2:4
EVANGELIO:
Mateo 22:1-14
COLOR LITÚRGICO:
Dorado
¡☦️Cristo está en medio de nosotros!,
Estuvo, Está y Estará
Dios nos llama, nos reúne, nos unge, nos sella con su Espíritu y organiza para nosotros un banquete preparado para la boda de su Hijo con la humanidad. Pero, al mismo tiempo, la Iglesia nos recuerda que la gracia recibida no puede permanecer estéril. La invitación de Dios reclama una respuesta, y esa respuesta debe manifestarse en una vida transformada. El Apóstol san Pablo dice a los corintios: “El que nos confirma juntamente con vosotros en Cristo y el que nos ungió es Dios; Él nos marcó con su sello y nos dio el Espíritu en nuestros corazones”.
Encontramos allí una enseñanza muy profunda para la vida sacramental y espiritual: ya no basta con escuchar o leer el evangelio; sino que, Dios mismo establece en Cristo la palabra y nos presenta un actuar, un hábito que debemos llevar para participar en el banquete celestial, precisamente porque hemos recibido el Espíritu Santo y nuestra existencia ya no puede permanecer igual. Cristo nos habla de comunión, de participación en la vida divina y de la unión entre Él y su Iglesia.
Los primeros invitados representan, en primer lugar, a aquellos que habían recibido la revelación y las promesas. Los profetas habían anunciado continuamente la venida del Mesías. Dios había preparado a Israel para recibir al Salvador. Sin embargo, cuando llega la plenitud de los tiempos, muchos rechazan la invitación; unos se marchan a sus campos; otros, a sus negocios y otros llegan incluso a perseguir y matar a los mensajeros.
Aquí aparece una de las tragedias espirituales más profundas: el hombre puede rechazar a Dios no solamente mediante una rebelión abierta, sino también mediante la indiferencia. El campo y el negocio no son malos en sí mismos, lo terrible es convertir las cosas legítimas de esta vida en excusas para no responder a Dios. El problema no es trabajar, poseer bienes o atender nuestras responsabilidades; el problema comienza cuando esas cosas ocupan el lugar de Dios, el hombre puede estar tan absorbido por las cosas temporales que deja pasar delante de él la oportunidad de recibir los bienes eternos.
Esta parábola alcanza entonces una dimensión histórica: el rey juzga a quienes rechazaron violentamente a sus enviados y destruye su ciudad, esta imagen tiene una relación evidente con la destrucción de Jerusalén en el año 70, cuando las tropas romanas destruyeron la ciudad y el Templo. Sin embargo, debemos tener cuidado: este acontecimiento no es una justificación del odio contra el pueblo judío, la parábola es una advertencia contra la infidelidad y el rechazo de Dios, advertencia que llega hasta nuestra época.
Por eso el rey manda a sus servidores: «Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda». Aquí es donde encontramos la expansión del evangelio al mundo entero; no para unos cuantos, si no que sale de las fronteras de Israel y alcanza a todas las naciones. Buenos y malos son llamados y todos reciben la invitación, pero; que todos sean llamados no significa que todos sean transformados automáticamente, el rey entra en la sala y encuentra a un hombre sin vestido de boda y dice: «Amigo, ¿Cómo has entrado aquí sin traje de boda?», y este hombre queda sin respuesta.
Se puede estar dentro de la comunidad visible, participar de la vida cristiana y, sin embargo, carecer del amor que constituye una vida nueva. La tradición ortodoxa puede contemplar además este vestido a la luz de la vestidura bautismal:
“En el Bautismo somos revestidos de Cristo”.

Pero esa vestidura sacramental exige una existencia conforme a Cristo, el vestido recibido debe conservarse limpio mediante el arrepentimiento, la oración, la lucha ascética, la misericordia y el amor, la salvación es don de Dios y, al mismo tiempo, requiere nuestra sinergia, nuestra libre cooperación con la gracia, Dios no salva al hombre anulando su libertad, sino sanándola y conduciéndola hacia su verdadero cumplimiento.
Por eso las palabras finales son tan serias: “Muchos son llamados, y pocos los escogidos”, No significan que Dios haya decidido arbitrariamente salvar a unos y condenar a otros, Jamás debe entenderse la elección divina como un fatalismo que destruya la libertad humana, Dios nos llama a todos; pero no todos perseveran en la respuesta, la elección se manifiesta en aquellos que; habiendo recibido la gracia, permanecen fieles y permiten que Cristo transforme su existencia.
Y aquí volvemos a san Pablo: Dios «nos ungió», «nos marcó con su sello» y nos dio «las arras del Espíritu», la pureza, la caridad, la justicia y la santidad no son simples virtudes morales aisladas: son frutos de una vida en comunión con Dios.
¿Qué estamos haciendo con la llamada que hemos recibido?: podemos estar cerca de la Iglesia y lejos de Cristo; podemos conocer los himnos, participar en las celebraciones, venerar los santos iconos y, sin embargo, conservar un corazón dominado por el orgullo, el odio, la avaricia o la falta de misericordia; podemos encontrarnos dentro de la sala del banquete y olvidar el vestido, que el Señor nos conceda conservar hasta el final la vestidura recibida en el Bautismo, permanecer fieles a la gracia del Espíritu Santo y escuchar finalmente de los labios del Rey aquella llamada:
"Entra en la alegría de tu Señor"
Amén.
TROPARIO TONO 5
Alabemos nosotros los fieles y prosternémonos ante el verbo,
Coeterno con el Padre y el Espíritu,
que nació de la virgen, para nuestra salvación,
porque consintió, ser elevado en el cuerpo sobre la cruz,
y soportó la muerte, y resucitó a los muertos,
con su Gloriosa Resurrección.
THEOTOKIO TONO 5
Regocíjate, oh Puerta Inviolable del Señor.
Regocíjate, oh Muro y Protección de los que a Ti se apresuran.
Regocíjate, oh Refugio quieto que nos has conocido varón,
oh Tú que has dado a luz en la carne a Tu Creador y Dios,
seguirás intercediendo por los que alaban y adoran Tu alumbramiento.
KONTAkIO TONO 5
Al hades, Salvador mío, descendiste y quebrantaste sus puertas,
siendo Todopoderoso. Y levantaste contigo a los muertos,
siendo Creador, y destruiste el aguijón de la muerte.
Adán también ha sido libertado de la maldición,
oh Amante de la humanidad,
y por tanto, todos clamamos,
oh, Señor, sálvanos!.
Santoral
Domingo 14 Post-Pentecostés/ TONO 5
Domingo 6:
Eutiquio discípulo del Ap. Juan (Martir del siglo I)
(2 Cor 1:21-2:4/Mt 22:1-14)
Semana 15 Post-Pentecostés/Tono 5
Lunes 7:
Tito Ap.70 (I)/ Trasl-relq-Bartolomé Ap (VI)
(Gal 2:11-16/Mc 5:24-34)
Martes 8:
Encuentro Icono de Sn.Vladimir
(Fil 2:5-11/Lc 10:38–42,11:27–28)
Adriano y Natalia (Mártires 305-311 d.C)
(Gal 2:21-3:7/Mc 6:1-7)
Miércoles 9:
Pimeno el grande Anacoreta de Egipto (430)
Osio Ob-Córdoba (359)
(Gal 3:15-22/Mc 6:7-13)
Jueves 10:
Profetisa Ana (I)
(Gal 5:22-6:2/Lc 6:17-23)
(Gal 3:23-4:5/Mc 6:30-45)
Viernes 11:
Decapitación de San Juan Bautista
(Hch 13:25-32/Mc 6:14-30)
(Gal 4:8-21/Mc 6:45-53)
Sábado 12:
Alejandro ArzOb-Constpla/ Trasl-reliq Alexander Nevsky
(1Cor 4:17-5:5/Mt 24:1-13)






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