👑 _*El Hombre Rico*_ 🐫 ✨
- ☦️ Rev_P. Estefan

- 13 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 19 dic 2025

Domingo 27 Post-Pentecostés/ TONO 2
EPÍSTOLA:
Ef 6:10-17
EVANGELIO:
Lc 18:18-27
COLOR LITÚRGICO:
Dorado
¡¡Cristo está en medio de nosotros!!
“El precio de la vida eterna”
La lucha espiritual descrita por san Pablo y la prueba del joven rico; narrada por san Lucas nos recuerdan que la vida eterna no se gana por méritos externos ni por seguridades humanas, sino que exige una entrega radical del corazón: revestirse de la verdad, la justicia, la fe y la palabra de Dios.
Esa armadura no es un adorno: es la disposición interior para vivir como pueblo de Dios en medio de un mundo que tienta con seguridades falsas. La riqueza, el prestigio o la autosuficiencia son a menudo esas seguridades. El joven rico buscaba la vida eterna como quien cumple un requisito; Jesús le pide más: que deje su seguridad material y lo siga. No se trata de una condena a la posesión en sí, sino a la dependencia de lo que posee.
El pasaje del camello y el ojo de la aguja nos confronta con una imagen radical: para entrar en el Reino hay que despojarse de cargas que impiden el paso. El joven no pudo hacerlo porque su identidad y su confianza estaban ancladas en sus bienes. Jesús no pide un gesto teatral, sino una conversión del corazón: que el sustento último no sea el dinero, la reputación o la autonomía, sino la voluntad de Dios. La verdadera libertad cristiana nace cuando lo que poseemos se convierte en medio para el servicio y no en fin para la seguridad.
Esto nos obliga a una doble reflexión práctica. Primero, la riqueza implica responsabilidad: los bienes son don para compartir, para socorrer al necesitado y para construir comunidad. Dar no es un trámite para ganar puntos, sino la expresión de una vida transformada por el amor. Segundo, la riqueza espiritual no se mide por la cuenta bancaria sino por la capacidad de confiar y de desprenderse. Hay pobres ricos en esperanza y ricos empobrecidos por su apego.
La armadura de Dios nos ayuda en este camino: la verdad nos libera de autoengaños; la justicia nos impulsa a la solidaridad; la fe nos sostiene cuando renunciar duele; la palabra de Dios nos orienta para discernir prioridades. Seguir a Cristo exige valentía: no es una invitación a la comodidad, sino a la coherencia. El precio de la vida eterna no es una suma de dinero sino la renuncia a todo lo que nos impida amar.
Que la Iglesia nos recuerde hoy que la llamada a seguir a Jesús es universal y exigente. No se trata de condenar a los que tienen, sino de invitar a todos a poner su confianza en Dios y a usar sus dones para el bien común. Que la gracia nos vista con la armadura divina y nos dé la libertad de caminar ligeros hacia el Reino, compartiendo lo que somos y lo que tenemos en servicio de los hermanos. Amén.
El Santo Profeta Nahúm
(Святой пророк Наум)

Uno de los doce profetas menores, era originario de la aldea de Elkosha (Galilea), Nahúm habla desde la experiencia histórica de un pueblo sometido por la violencia de un imperio opresor. Su profecía contra Nínive nace del sufrimiento causado por el dominio asirio, marcado por saqueos, deportaciones y humillación, y se presenta no como una exaltación de la venganza humana, sino como una afirmación de la justicia de Dios que defiende a los débiles y sostiene a los oprimidos. El mensaje del profeta ofrece consuelo y esperanza, recordando que el poder injusto no es definitivo y que la historia no está abandonada al azar, sino guiada por la providencia divina. Su lenguaje poético y simbólico denuncia la idolatría del poder y de la violencia, y afirma la santidad de Dios frente a toda forma de opresión.
Desde la fe cristiana, y particularmente desde la perspectiva ortodoxa, esta profecía se abre a un horizonte más amplio que el acontecimiento histórico. La caída de los poderes opresores se convierte en signo de la acción redentora de Dios en la historia. En Cristo, especialmente en su pasión y resurrección, se revela de manera plena cómo Dios transforma la violencia en misericordia y la muerte en vida. Así, la consolación anunciada por Nahúm encuentra su cumplimiento definitivo en Jesús, que asume el sufrimiento humano y lo redime, manifestando que Dios no abandona a su pueblo y que su justicia está inseparablemente unida a la paz.
Este mensaje tiene consecuencias concretas para la vida cristiana. Seguir a Cristo implica una actitud de desprendimiento frente a las seguridades materiales que alimentan el egoísmo y la opresión. No se trata de un ascetismo vacío, sino de una forma de libertad interior que permite compartir, servir y vivir con sencillez. La caída de un imperio sostenido por la riqueza y la violencia recuerda que tales seguridades son pasajeras. Invertir en el Reino significa confiar en la providencia, practicar la justicia y vivir en comunión con Dios y con los hermanos, testimoniando que la verdadera seguridad no está en lo material, sino en el amor que libera y salva.
Santoral
Domingo 27 Post-Pentecostés/ TONO 2
Domingo 14:
Nahúm Prof-VII.a.C
(Ef 6:10-17/Lc 18:18-27)
Semana 28 Pos-Pentecostés/Tono 2
Lunes 15:
Habacuc Prof-VII.a.C
(2Tim 2:20-26/Lc 20:27-44)
Martes 16:
Sofonías Profeta-VI.a.C/
Sabas de Zvenigorod-1407
(2Tim 3:16-4:4/Lc 21:12-19)
Miércoles 17:
Barbara Gr-Mr/ Juliana-Hierópolis-306./
Juan Damasceno-760
(2Tim 4:9-22/Lc 21:5-7, 10-11,20-24)
Jueves 18:
Sabas el Santificado Mj-532.
(Tit 1:5-2:1/Lc 21:28-33)
Viernes 19:
Nicolas obispo de Mira Taumaturgo-345
(Hb 13:17-21/Lc 6:17-23)
(Tit 1:15-2:10/Lc 21:37-22:8)
Sábado 20:
Ambrosio Obispo de Milan 397
(Ef 1:16-23/Lc 13:18-29)








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