🙏Domingo 1 de Cuaresma/ De la Ortodoxia: Fiesta de los iconos/ TONO 5
- ☦️ Rev_P. Estefan

- 27 feb
- 5 Min. de lectura

EPÍSTOLA:
Heb 11:24-26,32-12:2
EVANGELIO:
Jn 1:43-51
COLOR LITÚRGICO:
MORADO
Llamado de Jesús a Felipe y a Natanael
La carta a los Hebreos nos presenta a Moisés como aquel que “se sostuvo como viendo al Invisible”. Esta frase expresa el corazón de la fe bíblica: la fe no es una opinión, ni una emoción pasajera, ni una simple tradición heredada; la fe es verdad una visión del mundo. Es la capacidad de mirar más allá de lo inmediato, de atravesar la superficie de las cosas y descubrir la presencia de Dios actuando en la historia incluso cuando todo parece perderse. Los santos del Antiguo Testamento —Gedeón, Barac, Sansón, David, Samuel— vivieron sostenidos por esa visión interior. No vieron a Cristo en la carne, pero lo esperaron con un corazón abierto, y por eso forman la “nube de testigos” que rodea a la Iglesia. Ellos son los primeros iconos vivientes: hombres y mujeres cuya existencia se volvió transparencia de lo invisible. Por eso, la fe ortodoxa es una fe que ve, no con los ojos del cuerpo, sino con los ojos del corazón. Y por eso la Iglesia defiende los iconos: porque educan la mirada, porque nos recuerdan que lo invisible se ha hecho visible en Cristo.
El Evangelio nos conduce al encuentro con Jesús, Felipe invita a su amigo con una frase que resume toda la misión de la Iglesia: “Ven y ve”. No le ofrece un argumento ni una teoría; le ofrece un encuentro. Y cuando Natanael se acerca, Jesús lo mira con una profundidad que lo desarma: “He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño”. Natanael comprende en ese instante que está ante alguien que lo conoce por dentro, que penetra su verdad más íntima. Entonces Jesús le promete algo aún mayor: “Verás el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre”. Es decir: verás que en mí, el cielo toca la tierra. Aquí está el fundamento de los iconos; Si Dios no hubiera tomado un rostro humano, no podríamos representarlo. Pero ¿porque el Verbo se hizo carne?, ¿porque Dios asumió nuestra humanidad?, ¿porque Cristo tiene un rostro?, lo hizo para restaurar en nosotros la imagen que habíamos oscurecido por el pecado y la Iglesia puede pintar ese rostro y venerarlo. Negar la imagen sería negar la Encarnación y aceptar la imagen es confesar que Dios se ha hecho visible.
Y aquí surge una verdad aún más profunda: Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Desde el principio, Dios quiso que el ser humano fuese su presencia visible en el mundo, su representante, su icono viviente, un sacramento de su amor y su sabiduría. El primer icono que Dios hizo no fue de madera ni de pigmentos: fue el ser humano y luego la Encarnación de Cristo que revela plenamente lo que ese icono estaba llamado a ser. En Cristo vemos la plenitud de la imagen divina que cada uno de nosotros lleva inscrita desde la creación.
El pecado oscurece, agrieta, distorsiona; la gracia limpia, pule y transfigura, el Triunfo de la Ortodoxia no es solo la restauración de los iconos en los templos, sino la restauración del icono de Cristo en cada uno de nosotros. Como Felipe y Natanael, la fe se transmite en una invitación: “Ven y ve”. La Ortodoxia triunfa cuando cada fiel se convierte en un icono vivo de Cristo: cuando nuestro rostro refleja su misericordia, cuando nuestras palabras llevan su verdad, cuando nuestras acciones transparentan su amor. Hoy, al venerar los iconos, recordemos que el icono más importante que Dios quiere restaurar es nuestro propio corazón. Que esta Cuaresma sea un camino hacia la luz, un camino para volver a ver lo invisible, para reconocer el Rostro de Cristo en los sacramentos, en los iconos y en cada persona, y para convertirnos nosotros mismos en presencia viva de Dios en el mundo.
FIESTA DE LOS ICONOS

El ícono es una mediación, una herramienta que nos comunica con Dios, el Dios cuya presencia eclipsamos la mayor parte de nuestro día; entonces el ícono viene para acercarnos a la presencia de Dios y hacernos recordar su llamado.
El ícono está también en el “medio”, es decir lo ponemos en el centro de nuestro trabajo, de nuestra casa, en las paredes de las habitaciones y en las salas, en la billetera, el libro, de tal modo que dondequiera que nos encontremos, el ícono está siempre en el centro. Dios se vuelve gradualmente, y por medio de él, el centro de nuestra vida.
Ver el ícono, ver a Cristo, debe estar asociado con la “pureza de corazón”, porque “bienaventurados son los de limpio corazón porque verán a Dios”. Por lo tanto, la pureza de nuestra conducta nos hace realmente ver el ícono. Además ver el ícono purifica nuestro comportamiento. Esta es la verdadera veneración de los íconos y la postración delante de ellos.
No cabe duda de la importancia del ícono en nuestro culto. Además de la enseñanza escrita, constituyen la enseñanza gráfica. Por ellos y junto con las oraciones, se transmitió nuestra fe de generación en generación.
El ícono trae al alma orante la presencia de tal o cual santo. Siempre el ortodoxo lleva en su bolsillo, en su portafolio o en su valija un ícono que lo acompaña en sus viajes. Los ortodoxos, besamos el ícono del Señor como si lo besáramos a Él. Es una forma de vivir una cierta familiaridad con Él. Si bien el ícono es una ventana abierta entre Dios y nosotros, pero no es la única. El conjunto del culto, si se practica, será un punto de encuentro con el Señor.
TROPARIO de la fiesta-Tono 2
Veneramos tu pura imagen, oh bondadoso, pidiendo perdón de nuestras faltas, oh Cristo Dios, pues hecho hombre, te has dignado subir voluntariamente a la cruz para librar de la esclavitud del enemigo a los que has creado. Por lo cual, agradecidos te clamamos: Todo lo has llenado de alegría, oh Salvador nuestro, al venir a salvar el mundo.
KONTAKION de la Cuaresma-Tono 8
A Ti María Te cantamos madre victoriosa. Tu pueblo ofrece alabanzas de agradecimiento, De las pruebas Theotokos nos has salvado, Pues Tú tienes invencible y excelsa fuerza, del peligro Theotokos libéranos, pues clamamos a Ti: Salve Novia Madre siempre Virgen.
Santoral
Domingo 1 de Cuaresma /De la Ortodoxia: Fiesta de los iconos/ TONO 5
Domingo 1:
San Macario (Nevsky), metropolitano de Moscú y Kolomna (1926)
(Heb 11:24-26,32-12:2/Jn 1:43-51)
Semana 2 de Cuaresma/Litg Presantificados
Lunes 2:
Teodoro de Tiro Gr-Mr/ Hermógenes patriarca de Moscú
(Is 4:2-5:1-7/Gn 3:21-4:7/ Prov 3:34-4:22)
Martes 3:
León el grande-Papa de Roma-461
(Is 5:7-16/Gn 4:8-15/Prov 5:1-15)
Semana 2 de Cuaresma/Litg Presantificados
Miércoles 4:
Arquipo y Filemón: Ap-70/ Apia-Mr
(Is 5:16-25/Gen 4:16-26/Prov 5:15-6:3)
Jueves 5:
León Ob-Catania-VIII/ Agaton Papa
(Is 6:1-12/Gen 5:1-24/Prov 6:3-20)
Viernes 2 de Cuaresma/ Liturgia Presantidicados
Viernes 6:
San Eustacio Arzobispo de Antioquía (337)
(Is 7:1-15/Gen 5:32-6:8/Prov 6:20-7:1)
Sábado de Almas
Sábado 7:
Mauricio y 70 guerreros: Fotina, Teodora, Filipo y otros(c.305)
(Heb 3:12-16/Mc 1:35-44)








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